¡Viva Larry!
Lo pasamos genial con Larry: es muy atento a las necesidades de los invitados. Cada vez que nos emocionábamos con un delfín, reducía la velocidad para que pudiéramos disfrutar y sacar fotos. Una vez que llegamos al banco de arena, nos dejó hacer lo nuestro y relajarnos. También usamos su Bluetooth y sus neveras. ¡Una experiencia genial y sin duda volveríamos a reservar!

¡Muchas gracias por pasar la tarde conmigo y por tomarte el tiempo de dejar una reseña!






