Esta es una oportunidad verdaderamente única que no podemos recomendar lo suficiente. Los capitanes Kenny y Monica se encargan del plan, la comida y el alojamiento; tú solo tienes que relajarte y disfrutar del viaje. Éramos mi marido, mis dos hijos (14 y 18 años) y yo, y todos disfrutamos del equilibrio entre momentos de tranquilidad y actividad. Vives a bordo del yate de 55 pies de Kenny y Monica, y exploras los Cayos del norte de Florida. Navegamos, pescamos, nadamos, flotamos, hicimos paddle surf, fuimos en tubo y hicimos snorkel. Preparan las comidas más deliciosas, abundantes y cuidadas, y son unos anfitriones generosos y acogedores. Personalizaron nuestra experiencia y la hicieron verdaderamente especial. Además, son muy conscientes de la seguridad. Esto es diferente a un charter estándar en varios aspectos, entre ellos... -flexibilidad en la duración (permiten cruceros más cortos que la mayoría de los charters) -pasan tiempo contigo, estás flotando en su hogar, dicho esto, Kenny y Monica ofrecen un buen equilibrio entre privacidad y compañía. Había espacio de sobra a bordo para los seis. -traes tu propio alcohol, no fue ningún problema (y probablemente te ahorra dinero al final) En definitiva, no tengo palabras suficientes para recomendarlo si buscas unas vacaciones diferentes a lo habitual y si disfrutas, o tienes curiosidad por, la vida en barco. Kenny y Monica son una pareja encantadora con la que es muy fácil conectar, y se preocupan de verdad por que sus huéspedes disfruten y vivan una gran experiencia a bordo del License to Chill.