¡Lo pasamos genial! La comunicación con Larry fue excelente y se aseguró de que todos disfrutáramos al máximo (éramos 5 en total, incluyendo 4 niños de entre 12 y 18 años). Nos recogió en nuestro Airbnb ya que teníamos acceso a un muelle y al canal, y mientras navegábamos por el canal ¡vimos un manatí con su cría! Larry los había visto a la ida, así que paró y apagó el motor para que pudiéramos observarlos.
Hacía demasiado viento para ir al arrecife, pero pudimos hacer snorkel en el banco de arena. Llegamos poco después de las 9 de la mañana y durante un buen rato fuimos los únicos allí, ¡lo que lo hizo aún más especial!
El resto del tiempo lo aprovechamos navegando para ver los alrededores. Hacía mucho calor y el agua salpicando se sentía increíble. Los niños se refugiaron un rato en el área sombreada para refrescarse, y el barco era del tamaño perfecto, con espacio cómodo tanto para tomar el sol como para estar a la sombra. Larry también tenía hielo en las neveras para nuestras bebidas y snacks y bebidas, lo cual fue muy práctico y hizo que nuestra jornada a bordo fuera muy cómoda.
Por último, Larry grabó algunas imágenes con su GoPro y nos envió un vídeo resumen justo antes de dejarnos, que es una forma genial de revivir una experiencia tan divertida.
¡Si buscáis una experiencia en barco divertida, segura y cómoda, os recomendamos a Larry sin dudarlo!