¡Recuerdos permanentes que no olvidarás en mucho tiempo!
Con solo 3-4 horas junto al Capitán Brian entenderás por qué esta es una experiencia imprescindible que tienes que añadir a tu lista de cosas que hacer en Sarasota. La comunicación desde el primer momento fue perfecta, adaptándose al hecho de que tenemos dos niños a los que les encanta recorrer las playas y tirarse al mar. Pudimos atracar en una playa privada, nadar en aguas tranquilas, recoger conchas y dientes de tiburón, y disfrutar de las impresionantes vistas durante el trayecto de ida y vuelta. Es una experiencia que no te puedes perder. No hay duda de que volveremos la próxima vez que estemos por la zona de SRQ.







