¡Lo pasamos increíblemente bien en nuestro viaje privado en barco por Capri! El capitán fue muy atento: nos sugirió salir temprano para poder visitar primero la Gruta Azul. ¡Gracias a su planificación, fuimos el primer grupo en llegar y nos saltamos por completo las colas de la temporada alta!
Bañarse en las aguas cristalinas y azules de Capri fue sin duda el momento cumbre del día: refrescante, impresionante y rodeado de imponentes acantilados costeros. Después, paramos a comer en la isla y paseamos por el encantador centro del pueblo antes de regresar.
El barco estaba impecable, y todo el itinerario fue fluido y muy bien organizado. Un viaje de día completo verdaderamente maravilloso e inolvidable, ¡muy recomendable!