Una tarde preciosa y muy relajante
El crucero al atardecer fue precioso, divertido y relajante. El capitán fue estupendo y muy tranquilo, dejando que todos los niños se turnaran al timón y animando a todos a moverse libremente por el barco. También nos fue dando información interesante sobre los lugares que íbamos viendo a nuestro paso. Vimos muchos delfines, para deleite de todos, y además pudimos disfrutar de una puesta de sol espectacular. Fue una excursión muy exitosa que toda mi familia disfrutó.





